Modelando la primera casa

Modelando la primera casa

 

Dásmary Retamales Toledo (Guatita)
FOTOS : Carol Fuentes y archivo SChCC.

Cuesta describirle a cada niño cuál fue su primera casa; nos llenan de preguntas: que dónde estaban, que de dónde venían y todos los etcéteras posibles. Y en realidad sería más simple si pudiéramos contar con una prueba física de que la mujer, al embarazarse proporciona la acogida a un nuevo ser en su útero y, por lo tanto, decir y mostrar que esa fue la primera casa que los albergó y que habitaron durante un período aproximado de nueve meses. Esto es posible gracias al trabajo realizado en el Centro de Salud Familiar “Juan Pablo II”, de la comuna de Padre Hurtado en la ciudad de Santiago de Chile, que en el marco del programa de gobierno “Chile Crece contigo”, que tiene como misión acompañar, proteger y apoyar integralmente a todos los niños y niñas y sus familias desde la gestación hasta los cinco años aproximadamente. Se realizó una experiencia concreta, de modelar esa primera casa, durante el embarazo de madres jóvenes y vulnerables.

El trabajo realizado se enmarca en una política pública que se ha sostenido en el tiempo gracias al desarrollo de talleres de “Apoyo al Parto y la Crianza”, especialmente, con gestantes que presentan factores de riesgo biopsicosociales tales como: embarazo adolescente, baja escolaridad, consumo de drogas y alcohol, violencia intrafamiliar, escaso apoyo de pareja, familiar o de redes sociales, síntomas depresivos, entre otros.

Romina, junto a su esposo e hijo, pintando la primera casa de Steffy

La idea es aprovechar estos espacios como un tiempo muy especial y por eso cada instante se busca concientizar a las futuras mamás sobre la importancia de las primeras semanas de gestación. Estas, por lo general, no son visiblemente apreciadas por la madre, pero, sin embargo, ello no limita a que toda su estructura interna vaya albergando, silenciosamente, esta nueva vida. Una vez que la madre confirma la gestación, podemos encontrarnos con diversas reacciones al respecto: aceptación inmediata, duda, resignación y/o rechazo. Increíblemente, incluso en aquellos casos de rechazo, en que la mujer tal vez no planificó un embarazo y por lo tanto, no es capaz de asimilar la situación en forma inmediata, todo su cuerpo igualmente proporciona, de forma generosa, acogida a este nuevo ser.

Se usó la técnica del modelado en yeso, de la “guatita” —palabra originaria del mapudungun (lengua del pueblo mapuche), cuyo significado es estómago, panza, barriga, etc.— para dejar un registro tridimensional (que no es logrado en fotografías y videos) de la expansión y transformación que experimenta el cuerpo físico de la madre durante ese particular proceso de gestación, que es único e irrepetible, tanto para ella como para el ser que está desarrollándose dentro de sí.

Marlyn junto a Nelson pintando la casa de su hijo Alexander

Para lograr este modelado, se utiliza una técnica artesanal basada en ir sobreponiendo delicadamente trozos de vendas de yeso humedecidas. Una vez secado y retirado el molde, se procede a la segunda fase que consiste en hacer que la gestante realice un diseño, a libre elección, que simbolice lo que ha significado este proceso para ella y que a futuro pueda ser regalado y explicado a su hijo/a. Finalmente, se pinta y decora para su conservación.

Este trabajo requiere ser realizado en un ambiente íntimo, con mucha fineza y dedicación, con cuidado y respeto hacia la gestante; por ello, se consensuó hacerlo en sus casas, lo que favoreció la participación de otras figuras significativas dentro de este proceso de espera del nuevo integrante de la familia (papá, abuela, hermanos…), quienes participaron del modelado y posteriormente, de la pintura y decoración del mismo, logrando con ello, mayor vínculo y apego dentro del grupo familiar y con el ser en gestación. Es un trabajo comprometido de acompañamiento cuyo fin es lograr que ella pueda hacer un buen proceso de aceptación del embarazo, sin presionarla, respetando su tiempo, sus miedos y aprehensiones en conjunto con toda su realidad.

Ambos junto a su hijo Alexander recién nacido

Durante el tiempo de espera, esta “casa-guatita” se va transformando y acomodando de acuerdo a las necesidades de quien crece en su interior. Es este, un espacio protegido en el que, naturalmente, se encuentran todas las comodidades de una casa: espacio, color, luminosidad, textura, temperatura, alimento, calidez. En este mismo sentido, la madre se encarga de reforzar aquellas debilidades que pueda presentar su organismo con alimentación saludable, ejercicio físico, cuidado de salud física y mental, incorporando horarios de alimentación, horas de sueño, momentos de ocio, etc.

La madre también hace una transición física y mental: deja de cargar esa “guatita” y ahora carga a un niño/a real en sus brazos, con otras dimensiones: un niño que llora, que sonríe, crece, se desarrolla y que continuará alimentándose de ella, no solamente a través de la lactancia materna, sino que también de su presencia, cariño, amor y dedicación. Esta mujer-madre, continuará siendo “casa” para este hijo, una casa que ama, educa, protege y guía, confiada en su capacidad de dar vida.

Testimonio de Dásmary Retamales Toledo junto a su pareja y su hijo A-Ley
Esta “guatita de yeso”, me hizo sentir una conexión amorosa con la tierra, sus aguas libres, sus bosques nativos y ancestros milenarios. La influencia de la luna y la tierra, ese olor húmedo que limpia los pulmones, toda esa FERTILIDAD latente, viva, armoniosa y perfecta, pureza llena de paz. Esa misma conexión amorosa y fértil, por llevar una vida dentro de mí, por latir dos corazones, por saber nutrir un ser que me llevaría a PARIR, porque soy Mujer y MADRE, porque también soy TIERRA. Todo esto lo reflejé en mi “guatita de yeso”, todo este legado es para mi hijo A-Ley.

Una vez que el proceso de gestación llega a su fin, nos toca “despedirnos de nuestra primera casa”, para comenzar otro recorrido de vida, con otros colores, sabores y sensaciones, en otra dimensión. Sin embargo, y pese a lo inconsciente que somos en ese momento, somos capaces de guardarnos la idea de volver, de retornar, alguna vez, al vientre materno y volverlo a habitar, intentando re-encontrar ese refugio cálido, esa protección y seguridad que nunca más se volverá a tener.

Carol Victoria FUENTES ZÚÑIGA
Mamá y Trabajadora Social,
Santiago (Chile)
Septiembre 2017

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3 Comments

  1. Lilian Carrasclo Bravo

    I

  2. Lilian Carrasclo Bravo

    Iniciativas como estas son necesarias y dignas de imitacion. Importa mencionar especialmente, la promocion de las condiciones necesarias para el ejercicio de la paternidad responsable y comprometida con la crianza de los hijos, desarrolando los factores necesarios y oportunos, para tan hermosa etapa en la vida de una pareja.
    Me resta felicitar al sistema Chile Crece Contigo de la comuna de Padre Hurtado, en la persona de la profesional Carol Fuentes Zuñiga, en conviccion al trabajo y aporte real a su equipo de trabajo.

    para t

  3. Excelente trabajo, me encantó cómo se expresan la madre el padre y la familia por la llegada de un nuevo integrante familiar. La convicción de dar las herramientas para la crianza que reflejen el verdadero sentir de las familias para avanzar en esta vida llena de obstáculos y como prepararse para entregar lo mejor de los padres y madres…

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