Mantas solidarias

Mantas solidarias

Estos últimos días en Barcelona recibimos un llamamiento de la conocida ONG Proactiva Open Arms, era muy concreto y fácil de realizar. La ONG necesitaba con urgencia mantas para sus salvamentos en alta mar, en el mediterráneo.

Proactiva Open Arms es una ONG de Badalona, que decidió lanzarse al Mediterráneo para intentar salvar las vidas de aquellos que las arriesgan al cruzarlo huyendo de situaciones de guerra, pobreza, … y en el transcurso de la travesía están a punto de morir en el mar.

Los miembros de esta organización, junto con los de otras, son verdaderos ángeles para muchas de estas personas. “estamos donde nos necesitan. Nadamos hasta donde haya una vida en peligro” dicen en su página web y a diario somos testigos de su labor en nuestro querido mar Mediterráneo.

Ante el llamamiento del pasado miércoles se recogieron más de 3000 mantas en 24 horas superando todas las expectativas, por lo que enseguida anunciaron el cierre de la campaña.

La primera reacción es felicitarnos sinceramente, porque una vez más los ciudadanos demostraron su solidaridad ante la llamada de urgencia, sí, ante situaciones puntuales, peticiones concretas somos una sociedad que se moviliza sin dudarlo.

Este hecho me hizo recordar a Vicente de Paul, cuando era párroco de Chatillon, al dirigirse a celebrar misa un domingo del mes de agosto, le pararon para contarle que había una familia que vivía en el campo y estaban todos enfermos, él se quedó impresionado de la situación y la comentó en la homilía exhortando a los asistentes a la solidaridad con esa familia.

Cuando aquella misma tarde se dirigió a visitarles descubrió que muchas personas de la población habían respondido a la llamada y les había visitado, proveyéndolos de alimentos y medicinas, de forma que tenían en exceso y se les iban a estropear.

Aquí fue cuando Vicente descubrió que la gente es buena, solidaria pero que hay que organizar la caridad.

Esta semana hemos respondido a la llamada de necesidad urgente de mantas, pero seguimos escuchando como en nuestro mar Mediterráneo siguen naufragando y manteniéndose a la espera de llegar a alguna costa que  les permita entrar miles de personas.

Si como San Vicente de Paul nos disponemos a buscar soluciones seguramente debemos preguntarnos ¿Cuánto tiempo seremos capaces de sostener esta situación? ¿no sería solidario de verdad exigir a nuestros gobiernos soluciones reales para evitar el mal, en lugar de esperar que sean los ciudadanos los que intenten aliviar el mal ajeno?

Esther BORREGO LINARES
Trabajadora Social
Barcelona, España
Enero de 2019

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