Amistearnos

Amistearnos

Desde el 12 de julio de 2019 estamos celebrando el centenario del nacimiento de Alfredo Rubio de Castarlenas, creador e impulsor del realismo existencial. Este evento motivó la publicación del artículo de investigación Pedagogía de la amistad existencial el pasado mes de agosto.(https://www.revistare.com/2019/09/pedagogia-de-la-amistad-existencial/) [i]. Des de la sección de pedagogía queremos profundizar este tema, sucesivamente a lo largo de este año de centenario, exponiendo nuevos matices de las intuiciones pedagógicas de Alfredo sintetizadas en el artículo antes mencionado.

“Si hay alegría de existir,
la convivencia siempre es bella y es verdadera y buena,
¡es una fiesta!”
Alfredo Rubio de Castarlenas

Amistearnos,
Josep Alegre

El arte está vinculado a los seres humanos desde siempre. Sin embargo, una obra no está completa hasta que el espectador cierra el circuito de comunicación. Aunque nos emociona contemplarla, para saborearla íntegramente, hemos de adiestrarnos: tomarnos tiempo, relajarnos, buscar… Entonces comienzan a advertirse detalles, se descubre un hilo conductor de la narración, se va interpretando el sentido de la composición pictórica, los pesos visuales, los centros más importantes, los ejes de distribución, la armonía y equilibrio del conjunto, las tensiones dinámicas, los temas dominantes desde los que se propaga la composición…, y ese todo, lleno de belleza, que va más allá de los objetos individuales que constituyen la obra ya llena de sentido e interacción personal. Gradualmente se pasa de mirar simplemente a ver las maravillas que encierra.

La mirada es el punto de partida y sin duda un elemento de influencia poderosa. Pero en la oscuridad, los otros sentidos aportan otros aspectos que hay que saber aprovechar. Al existir se despliega también en nosotros una obra llena de belleza, perceptible en la convergencia de los sentidos. En la toma de conciencia, la mirada y la atención son fundamentales. Nuestra mente interactúa con el entorno y se arma en consecuencia. Puede contaminarse creando distancias, distinciones y hostilidad, como modelo mental que no funciona para unir personas, o conectar personalmente valorando lo que nos une a todos, superando las diferencias y diluyendo los miedos, acercándose y conociéndose. En este presente de los sentidos se va abriendo un camino que lleva a la mejor versión de todos y cada uno, anticipándose en positivo para afrontar retos compartidos.

La vida es un don para compartir

El cuerpo nos conecta al misterio de la vida, que es un regalo. Lo natural del ser es alcanzar la plenitud abriéndose al infinito con humildad desde la conciencia, ya que tenemos todo lo necesario para conseguirlo. En el interior de todo lo humano hay unidad, grandeza, verdad, bondad y belleza…, que mutuamente se potencian y que, al aflorar, posibilitan vivir plenamente. Decir si a la vida es afrontarla en toda su densidad y complejidad, desplegando esta disposición hacia la plenitud e iluminándola de sentido y de verdad. Y la parte más bella, natural, libre y que da sentido a nuestra existencia es el amor, que nos vincula y une a la tierra y empuja a querer amar y cuidar todo en el mundo. Paso a paso, ponemos en práctica lo que intuimos con sabiduría, expandiendo la verdad con inteligencia, desplegando el amor con coraje.

Esta decisión nos lleva y anima a alimentar y cuidar cada día nuestro aspecto más luminoso. Algo potente está actuando en nuestro ser aumentando su eficiencia si, apagando el ruido de nuestra mente, reconectamos con nuestro talento y lo incorporamos a la vida. Esta toma de conciencia desde el amor y la bondad, moviliza valores que, mantenidos en el tiempo, nos perfeccionan. Caminamos orientados por la realidad de un presente constante, soñamos nuevos horizontes que nos mueven hacia lo divino, porque el empuje del corazón arrastra a todo el cuerpo a creer y crear. Esto es lo que necesitamos y hemos elegido para vivir plenamente en el presente, siendo además el regalo que el mundo necesita. Compartir ese presente resolviendo y celebrando juntos lo mejor nuestro y de los demás: que la vida es un don para compartir.

Una mirada transcendental,
Josep Alegre

Caminar hacia lo hermoso

Estás vivo y naciste para alcanzar la plenitud a que estás llamado a ser. Tu verdadera esencia solo tiene un nombre: amor. Desde tu ser, indivisible y consciente, estás invitado a desplegarte en todo tu potencial. Valórate como eres, acepta gozosamente tu existir, despliega el amor, ten fe en ti y siéntete protagonista del bien del mundo, co-creando la realidad. Abre tu ego al encuentro con generosidad; construye, une, acerca…, y ofrece libremente tu amor innato en una relación interpersonal e intrapersonal. Pon el foco en las personas e intenta comprender su singularidad y circunstancias. Porque la vida incluye las posibilidades de todos en el existir codo a codo. Conecta con tu grandeza e inspirarás a otras personas facilitando el desarrollo de todo su potencial. Lo que importa para ti es iluminar a toda persona que, por existir, es digna de ser amada.

Vivir es caminar hacia lo hermoso saboreando el nosotros que nos transciende. Estamos llamados a construir puentes, a tener una mirada apreciativa que genera dialéctica, a enfocarnos en lo bello y verdadero del ser humano, a focalizarnos en las bondades, a crear entornos amables y afectuosos, a generar universos de confianza y generosidad, a suscitar espacios de encuentro desde la proximidad, el calor y el efecto, a impulsar la voluntad de cooperación y a gestar esperanza. Además, la compasión y el amor multiplican a la enésima potencia y siempre llevan más lejos que la rivalidad y el enfrentamiento. El legítimo otro puede ser distinto, pero nunca distante. Hemos de construir el mundo juntos desde la ternura que todos tenemos, buscamos y necesitamos, porque solo siendo amado y amando es como vale la pena morir para poder vivir.

La paciencia esperanzada

En la esencia del ser humano está convivir con alegría desarrollando, progresiva y crecientemente, las potencialidades de todos. Desde la unidad e igualdad en lo común, esta suma de amores que elije vivir amando lo que yo soy y lo que tú eres, que respeta las libertades del mutuo darse y ayudarse, es el verdadero camino. Este salirte de lo tuyo y vivir para los demás es el secreto de la convivencia, porque ama a la otra persona en su nivel, acercándole todo el bien que uno tiene a su alcance. Desde aquí, todos los valores se alinean en torno al ser prolongándolo a todo y a todos, ahora y siempre. Este arte de amistearnos desde la confianza mutua, ese volcarnos en el bien de todos, se convierte en base social misericordiosa y plenificante que genera, multiplica y prepara para la paz y la fiesta compartidas.

Tratar bien a las persones es sembrar y cultivar un amor fecundo. Al conectar con la inteligencia emocional que reconoce los propios sentimientos y los ajenos, se ayuda también a gestionar bien las aptitudes emocionales: autoconocimiento, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales. La activación de este potencial genera confianza y seguridad en todo lugar y momento, y la vida va orientándose adecuadamente en todas sus dimensiones. Es un trayecto de calidez y paciencia esperanzada que, se emprende y se aprende, de manera libre y voluntaria: respetando siempre los talentos y potencialidades, aceptando los ritmos y modos de aprender, perdonando, animando y conectando con todo y con todos, y siempre dispuesto a ayudar a que lleguen tan lejos como sea posible en su crecimiento y desarrollo integral.

La convivencia siempre es bella,
Josep Alegre

La inteligencia del corazón

Si entro en mi corazón, podré poner corazón en la mirada para descubrir la bondad y belleza intrínseca de cada persona. Desde esa mirada transcendental es posible ver a los demás como personas que, como nosotros, quieren ser más felices y abrirse, con actitud comprensiva y empática, con voluntad de quererse entender y con disposición de encontrar alternativas positivas para todos de diálogo, aprendizaje y crecimiento. Tener fe y esperanza en el otro, en esta cultura de encuentro, abre a relaciones mucho más profundas e integradoras porque nos sentimos apreciados, respetados, aceptados y valorados sin condiciones. Esta guía amorosa, que potencia lo que une, genera dignidad, pluralismo inclusivo, alegría compartida en la creación…, nos hace mejores, más libres, más generosos, más solidarios y más felices.

Hacerse cargo de la propia vida, tomando decisiones y actuando coherentemente, haciendo lo que pueda, donde esté y con lo que tenga, sacando mi mejor versión, es la respuesta a muchas preguntas sobre la grandeza que hay en mí e inspira a las personas que estén a mi lado. Hay que ponerse en marcha con humildad, viviendo en lo hermoso, viviendo como un regalo para los demás, encontrando nuevas ilusiones para vivir, haciendo de nuestra existencia una vida lograda, eligiendo el amor como proyecto de vida, bendiciendo cualquier encuentro, generando entornos amables y vínculos de calidad, eligiendo lo que conviene, evolucionando poco a poco y manteniendo, creyendo y creando en un querer profundo y compasivo, celebrando, viviendo, gozando y desplegando el amor…, con la inteligencia del corazón.

El arte de “amistearnos” brota del vivir según unos principios que reconocen la dignidad y la grandeza del ser humano. Se despliega sin límite en el trato embellecido de sonrisas, acogida, confianza, benevolencia, cariño y respeto. Con humildad se prepara y acepta por completo y camina hacia algo superior que le interpela. Viviendo en amor desde su ADN emocional, sinergiza por convicción, creando espacios de oportunidad que ayuden al bienestar de otros. Desde esa transformación personal y sumando fuerzas, el cambio se expande de manera afectiva y efectiva, porque moviliza y generar el diálogo hacia una unidad fecunda de colaboración, de trabajo y de felicidad. Desde la alegría de existir y amistearnos, la belleza, la verdad y la bondad son una fiesta que incumbe a nuestro único quehacer en este mundo que es hacer felices verdaderamente a los demás.

Josep ALEGRE
Profesor, filólogo y educador socio-cultural
Barcelona, España
Agosto de 2020

 

[i] Este artículo se ha ido concretando progresivamente:
El mapa vital (https://www.revistare.com/2019/11/el-mapa-vital/),
Bien  aventurados (https://www.revistare.com/2020/02/bien-aventurados/) y Brotes primaverales (https://www.revistare.com/2020/05/brotes-primaverales/).

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